Siento algo dentro de mi pecho,
podría jurar que son los latidos de mi corazón...
pero me estoy dando cuenta
que solo es el "chorro de sangre" que brota y golpea sobre mis ropas
ya que mi corazón ha huido...
...a donde tú.


A tu piel canela debo el embrutecimiento de mis sentidos,
a tus labios de fuego, la premura de mis emociones.
El día me sugestiona tras la promesa de una noche calida
bajo el remanso espeso de tus piernas que me exime de toda culpa,
cuando al besar tu cóccix exhalas un gemido excitante que agita mi torrente,
agolpando por completo de amor el bálano que ha de poseer tus mas profundas pasiones reprimidas,
que al pasar de los años nadie ha sabido degustar.
Cuando al fin nos encontramos en el vértice de la vesania,
rompes en un exhalo y gemido a mi oído;
estruendo glorioso que me arrebata la sobriedad;
únicamente para dar paso al desenlace caótico de un vaivén entre el capullo de rosa
y la espina punzante que no vacila en su misión…
( y al final…te sepulto en la nieve fértil dando vida a un sueño eterno que yace en la fatiga de una noche fascinante )
…y al final…tu vientre…
…Promesa hermosa…de frutos venideros…
Tonny ( 27/03/2009 )
