No siempre se obtiene lo que se quiere cuando se ama con pasión, a veces la cuenta regresiva comienza antes para uno de los dos en la relación, y para éste, cuando llega el momento del adiós, le es más fácil desligar todo y recomenzar. En cambio para quien no se espera el fatídico desenlace, al llegar éste, se crea un hecatombe de destrucción masiva en su interior, se puede sentir el roce de los labios fríos y embalsamados de la muerte misma, y salir del fondo, usualmente lleva todo un proceso de aceptación -sanación-restauración. Se dice fácil, pero créanlo, se requiere de un gran esfuerzo.
Pero solo amándonos a nosotros mismos y respetandonos como individuos, se podrá salir adelante de tan brutal shock.
Amárrate a una gran fe, a un gran Dios, pero sobre todo a ti mismo. Recuerda que como en el principio de la vida, llegaste sólo y también así podrás salir avante en esta prueba, sin dependencia a alguien... simplemente por amor propio.
¡Si se puede!
No hay comentarios:
Publicar un comentario